Juan José Baños
Juan José Baños Presidente de UNIRED

Hay mucho en juego y sin embargo todo parece pasar de puntillas. La sanidad, la educación, la protección social… todo aquel derecho básico que la sociedad ha visto en serio riesgo ha sido pasto de la denuncia social, cuando no de la movilización. Tiempos duros, sí. También para otro derecho fundamental, el derecho a la información. Información universal y gratuita. Y, sin embargo, como digo, el riesgo de que se trunque en una de sus vías básicas aparece en el horizonte –y no tan lejano- sin que ello esté produciendo catarsis social alguna. Quizás porque aún no se está percibiendo como un riesgo inminente.

Me refiero a la televisión universal y gratuita que, hoy por hoy, garantiza la TDT en España. El espectro se ha visto achicado con ocasión del primer dividendo digital, se seguirá achicando con la llegada del segundo en menos de un lustro y, si nadie lo remedia, acabará siendo pasto de la voracidad de las grandes plataformas de pago, cuyo horizonte de expansión no se divisa aún.

La conferencia de Ginebra ha terminado en noviembre con una conclusión que, dicen, debiera servir de bálsamo para los operadores de redes TDT y, sin embargo, preocupa y alarma a quien esto escribe. Han acordado no volver a discutir sobre el abandono o no de la banda de 700 por parte de las televisiones al uso en Europa hasta dentro de ocho años. Que es algo así como alargar la agonía, pero manteniendo al paciente de la UCI. No hay más que ver la decisión adoptada ya por Estados Unidos de bajar de inmediato a éstas a la banda de 600 y el anuncio de Marruecos de seguir dichos pasos. No olvidemos que Marruecos es zona fronteriza con España y ambos países están en obligación de coordinarse…

Nos estamos quedando sin espectro al mismo tiempo que los operadores móviles no cesan de ofrecer contenidos de pago que hasta el día de hoy eran gratuitos. El modelo está en crisis. Es cierto que en Estados Unidos la sanidad es de pago, como la educación, y que las cadenas por cable hace tiempo que están empujando a las gratuitas hacia la inanición, pero, ¿y aquí?

Ya apenas quedan grandes eventos deportivos – la gallina de los huevos de oro televisivos- de visión libre, mientras la inversión en contenidos de ficción es de uno a diez en favor de las cadenas de pago.

Los operadores de redes TDT, también los que estamos asociados a UNIRED, estamos en la obligación, junto a las cadenas de televisión públicas y privadas, de dar a conocer y denunciar que el modelo está cuando menos herido de consideración y que es preciso actuar. No sólo en su defensa, sino también en su desarrollo, en su acomodo a los nuevos tiempos…

Disponemos de unas redes desplegadas de TDT, que los ciudadanos han pagado, que garantizan un acceso gratuito y universal a la información y al entretenimiento, sin distinción de edad, nivel económico, social o educativo. Valores éstos que, especialmente los actores públicos, debemos mantener como prioritarios.

Se dice, por otra parte, que Internet, además de una mejora en la vida del ciudadano, es una seria amenaza para la televisión convencional. Puede ser, Pero ver televisión por internet será principalmente un acto individual, ágil, interactivo, cambiante… y escasamente social. O, por entendernos, físicamente social. Las reuniones de amigos para ver un evento deportivo, la cita familiar para ver (y dormitar) en torno a cualquier contenido audiovisual seguirán siendo típicamente televisivos. A la carta o no, pero televisivos…

En definitiva, el modelo no lo están poniendo en cuestión nuevas formas de consumo. Hay sitio para todos. Lo está poniendo en cuestión la lucha desigual entre el gran capital privado, global y voraz,  y las actuaciones públicas, encorsetadas por decisiones como las que se toman en conferencias como la de Ginebra…

Hay vida, hay esperanza. Pero nada será posible sin denuncia, inteligencia, puesta al día, convencimiento y políticas activas. Hay, o debiera haber, sitio para todos.

Como estamos próximos a fechas en las que brindamos para formular deseos, yo lo hago, con mis compañeros y compañeras de UNIRED, en favor de una televisión universal y gratuita.

 Ánimo y a trabajar… ¡Feliz (y duro) 2016!!!

Juan José Baños Loinaz, Presidente de UNIRED